Consagrados están á tu servicio.

En esos pergaminos te presento

La desnuda verdad: está cumplida

Mi obligación. Desde hoy nuestra existencia,

Señor, está en tu mano.

Lee y lee sin pasión: juzga y sentencia:

Castiga justo, ó liberal perdona:

Tú eres el soberano:

Mas escoge entre el hijo y la corona.

En cuanto á mí, Señor, yo soy tu esclava;