Por sus ojos Zoraya. Era ya tarde

Para que su razón iluminara

Su avasallado corazón: yacía

Ciego esclavo á los pies de su señora:

Y el Monarca despótico, el guerrero

Indomable, el león de las arenas

Abrasadas de Zahara,

Esclavo de la esclava á quien adora,

Era no más que tímido cordero

Amarrado de amor con las cadenas.