Yo soy Muley y rendirte

Á mí no será desdoro.»

Y Arias dijo: «Y yo, Muley,

Soy Gonzalo Arias Saavedra,

Y mientras me quede aliento

Y en Zahara quede una piedra,

La mantendré por mi Rey.»

Ahogó la piedad del Moro

Respuesta tan arrogante,

Y, colérico, «¡Adelante,