Manto imperial el albornoz salvaje!

¡Y plegué á Dios que, cuando el canto rompa,

Se me torne el laüd que me acompaña

La de homérico són épica trompa,

Que el eco lleve de mi voz á España!

III
INSPIRACIÓN

¡Cristiana inspiración, hija del cielo,

Que diste sér á mi canción primera,

De mi existencia en el placer y el duelo

Guía siempre lëal y compañera!