Del ángel que custodia su persona

Bajo las alas de perfume llenas,

Dió sus primeros pasos en Arjona

Sobre el tapiz fragante de azucenas

Que dan al pueblo natural corona,

Sus vegas en redor ciñendo amenas:

Y sin dolencia corporal alguna

Llegó á la juventud desde la cuna.

Ánimo noble y continente bello,

Porque inspirara afecto y simpatía,