Del Árabe le muestra el sino horrendo.
Mensajero se ve de los enojos
De Jehováh en Granada combatiendo,
Desplegado un momento ante su vista
El cuadro colosal de la conquista.
Él, de su panorama misterioso
Reconoce los sitios y figuras,
Y ve doquiera su pendón glorioso
Tremolando el primero en las alturas;
Siempre descubre su corcel fogoso