«En honor de mi Dios y de mi fama.»

Poniendo entonces Azäel su mano

Sobre su ardiente y generoso pecho,

Díjole, del honor y la fe arcano

Su noble corazón dejando hecho:

«El primero serás: Dios soberano

»Acuerda á tu valor ese derecho.

»Levanta el grito y el pendón de guerra:

»Tala, rayo de fe, la mora tierra.»

Dijo Azäel: y abriendo en el ambiente