Caprichos por cumplir de la que ama,
En el viejo postigo de la torre
El velo de la hermosa con su daga:
Y la hermosa á otro día halló clavados
El velo y el puñal en su ventana.
Un mercader del Zacatín, muy rico,
Muy limosnero y de costumbres santas,
Consultó escrupuloso con un sabio
Santón el fundamento de estas fábulas,
Y el sabio Aly-Mazer, que penitente