Donde la antigua torre está fundada,

Á pesar de la noche pavorosa,

La soledad un hombre atravesaba.

No se alcanzaba á ver en las tinieblas

Ni aun el contorno de su forma humana;

Mas se oía su aliento fatigoso

Y el compás desigual de sus pisadas.

Sonoro el rosetón de sus espuelas

Tal vez por caballero le acusaba,

Y por hombre de guerra el són metálico