Las páginas con él y, sobre la hoja
Que abras, lee la respuesta á tu pregunta,
Y..... espera todavía, si te importa
Tu secreto guardar, que por tu lengua
Hable tu alma: la palabra sobra.»
Obedeció en silencio el caballero:
Y dejando en un mueble sus manoplas,
Con la desnuda mano asiendo el áspid
Se aprestó á la tremenda ceremonia.
Hizo en secreto su demanda, y luego,