Mas suponiendo que algo meditaba

Contra el fugado Príncipe, arrogante

Díjole, de él poniéndose delante:

«La bestia más feroz, jamás se encona

»Con sus hijos cual tú. ¿Qué esperar debo

»Del tigre que á sus hijos no perdona?

»Ya á todo yo por Abdilá me atrevo:

»Tigre, te encontrarás con la leona.

»De hoy, pues, no lograrás, feroz tirano,

»Ni tocar al menor de sus cabellos