Perfumado entre pámpanos y flores,

Y harmonizado con el grato acento

De las aves de Abril. Tantos primores

Producto son de tu divino aliento;

Porque á tu aliento creador se aliña

Con sus mejores galas la campiña.

Tú soplas ¡oh Señor! desde la altura

Y saltan los collados de alegría,

Y se cubre de flores la llanura,

Y se llenan los bosques de harmonía,