Hacia el rumor de la ciudad tendía,
Y la alméh se paraba, y en silencio
Quedaba el aposento hasta que vuelta
La favorita en sí decía «sigue»:
Mas desechados iban diez volúmenes
De distraer su espíritu incapaces.
Los peregrinos viajes y aventuras,
Los inspirados y divinos libros
Del Korán, las leyendas orientales
De los poetas de Damasco y Córdoba,