De este acendrado cariño
Dió Moraima á luz un niño
Que el porvenir la doró:
Y el Rey, un año más tarde,
Al prender á la briosa
Aixa, de Abdilá la esposa
En su torre encarceló.
La más triste de las moras,
Pasa allí sus largas horas
De este acendrado cariño
Dió Moraima á luz un niño
Que el porvenir la doró:
Y el Rey, un año más tarde,
Al prender á la briosa
Aixa, de Abdilá la esposa
En su torre encarceló.
La más triste de las moras,
Pasa allí sus largas horas