¡Ay del pueblo muslim! ¡ay de Granada!»
Campo desierto de olvidadas ruinas,
Medroso despoblado cementerio
Parecían las calles granadinas
De tal desolación bajo el imperio:
Y cual si se efectuara en las divinas
legiones algún lóbrego misterio
Fatal para los Moros, agobiada
De pánico terror quedó Granada.