Que el apellido de León tenía,
Sin dar tregua al discurso ni á la mano,
Su valor de León no desmentía:
Y viéndole al peligro el más cercano,
Siempre y doquier en vela noche y día,
No hubo ni un solo cristiano que cejara
Ni que matar por él no se dejara.
Infatigable, impávido, tranquilo,
Con el valor del héroe sereno,
Salió seis veces por oculto silo