»Sino bajo él para dejar la vida.»

—«Pues bien, dijo Muley, serás mi esclavo,

Ya que no te contenta ser mi amigo.»

—«Mejor me está la esclavitud al cabo.»

Replicó fieramente D. Rodrigo.

—«Muere, pues,» dijo al irse el viejo bravo.

—«Dios de mi honrado fin será testigo.»

Dijo el Marqués; y el Moro y el Cristiano

Volvieron á sus armas á echar mano.

Ensordeció otra vez la artillería