Los precipicios cóncavos de Alhama,

Y el cristiano valor vió en su agonía

De su esperanza vacilar la llama.

Habían hecho ya cuanto podía

Hacerse por la patria y por la fama

Los Castellanos, mas al fin, mortales

Se agotaban sus fuerzas corporales.

Rayaba ya la postrimera aurora

Que podía alumbrar su resistencia:

Postrer asalto de la hueste mora