Ser de divina estirpe soberana.
Lanzado de las cólicas techumbres
Siglos hacía á la región humana,
Para su habitación labró en la nieve
De su helado cristal palacio leve.
Lejos de su alma patria luminosa
Fué condenado, expiación de un yerro,
Su forma pura, celestial y hermosa
Á sepultar en terrenal encierro,
Dando cima á tarea misteriosa