De su aciaga fortuna compañeros.

Mas ¡ay! su estrella en la gentil Granada

Para siempre su luz obscurecía,

Y era ya aquella la postrer jornada

Que hacer por ella como Rey debía.

Ya en la Alhambra, de rayos coronada,

Estrella más feliz resplandecía,

Y á otro pendón que al de Muley su gloria

Otorgaba versátil la victoria.

En la vega al entrar, de una colina