La existencia fatal que Aláh maldijo.»
Y el Rey, á la venganza decidido,
Á los que son con él la faz volviendo
Les dijo: «Á este mancebo habéis oído;
Uniros á mi suerte no pretendo;
Abandonad, si os place, al Rey vencido.»
Mas la mano los Árabes poniendo
De los corvos alfanjes en los pomos,
Respondieron resueltos: «Tuyos somos.»