Y asiendo de un clarín con gran coraje,

En los senos lanzó del aire mudo

Una sonata de África salvaje.

De aquel bárbaro són al eco agudo

Se estremeció su guardia Abencerraje,

Y de su riesgo próximo avisada

Acudió junto al Rey precipitada.

Y á tiempo fué. Su yatagán sangriento

Muley blandiendo apareció á sus ojos

Por la puerta del próximo aposento,