Sombras para alejarse de Granada:
Y del alba siguiente á las primeras
Luces, el que fué Rey ya no era nada:
El reino se le huyó de entre los brazos
Y su cetro al caer se hizo pedazos.
¡Clemente Aláh, que como aristas secas
Las más robustas fábricas quebrantas,
Los pueblos hundes, y las razas truecas
Bajo el polvo que en pos dejan tus plantas!
Del hombre vil las vanidades huecas