Que deja sometidos á sus santas

Ordenes el Altísimo, obediente

Y á su voz pronto se ordenó á sus plantas;

Ante el Señor el ángel reverente

Se prosternó tres veces, y otras tantas

El eco del hosanna y los salterios

Conmovió con su són los hemisferios.

Tornó Dios á sumirse en su santuario:

Tornaron los arcángeles el vuelo

Á tender, el vacío solitario