En una torre que cual punto blanco
Vió Aly-Athár con el día, una luz roja
Brilló toda la noche. El africano
La vió, mas sola y sin aumento viéndola,
La contempló brillar sin sobresalto,
Pues vió que no era seña ni atalaya,
En avisos de guerra ejercitado.
Á la lejana luz continuamente
Volvíanse sus ojos sin embargo,
No por fundado y racional recelo,