Por donde de Abdilá se aguardan nuevas.
Fría, impasible al parecer la Mora,
Pero de angustia inexplicable presa,
Silenciosa y sombría se mantiene,
Inmóvil, apoyada en una almena.
Dentro del triste corazón materno
Fiera aunque oculta tempestad fermenta,
Y á sus ojos las lágrimas no suben
Porque en el hondo corazón gotean.
Alguna vez su pie, que el suelo hiere