Duerme: no le oigas.

Sér vaporoso, creación de un alma

Que en sombras leves su pasión coloca,

Hada que hechizas de mi amor poético

La fe recóndita:

Ven á mis brazos, de mis sueños hija;

Ven: dame tu alma que el pesar desola,

Y yo del sueño la hundiré en la sima

Lóbrega y honda.

Yo, que comprendo de las sombras vagas