Aly-Athár en el río, y su cadáver

Las turbias ondas del Genil sorbieron.

¡En el Edén los justos le reciban!

Los que lidiar y perecer le vieron

Su muerte llorarán mientras que vivan.

Con él se hundió el valor de los Muslimes;

Cuarenta caballeros que lidiaban

Con el Rey, le dijeron á mi lado

Defendiéndole: «Sálvate: nosotros

Moriremos por ti. » Yo vi el semblante