El cairelado azul pérsico raso,
Permaneció Kaleb sin movimiento,
Cual si viera en la cámara vecina
Alguna aparición. Su macilento
Rostro volviendo á él, dijo la Mora:
«¿Qué es lo que tal admiración te inspira?»
Kaleb, ante su vista indagadora,
Descorriendo el tapiz, la dijo: «Mira.»