Barcelona y Valencia son dos hermanas,

pero una es blanca y rubia y otra morena:

son por naturaleza dos soberanas;

pero la una celeste, la otra terrena.

Valencia es la versátil hija del cielo,

á quien Dios por herencia dió un paraíso;

Barcelona, hija de Eva, vive en anhelo

de tornar por sí misma su estéril suelo

en el Edén que el cielo darla no quiso.

VII.