Si en el hogar nacen un sinnúmero de fiestas no nacen menos en un
Tribunal.

Nombrado un Cabeza de barangay no toma posesión de su cargo ni asiento en la principalía hasta el primer día de misa que sigue á su aceptación, y en el que espera en la sacristía, de donde lo saca el Teniente mayor antes de principiar aquella, dándole asiento en lugar preferente, y quedando desde aquel momento revestido de toda la plenitud de su cargo. La primera misa que oye el Cabeza origina la fiesta llamada labac. La primera junta que preside el Gobernadorcillo crea el pulong. Cuando se propuso al Cabeza ya se consumó la aniyaya.

Las visitas á los barrios que hace el Juez mayor dan nombre á los suizan.

Para llevar á cabo dichas visitas, aquel avisa al matandá sa nayon más viejo—cada barrio tiene tres—el día que ha de hacerla, señalamiento, que da á conocer por medio del tañido del tambuli, que convoca á todos los vecinos. Una comisión de principales montados en buenos y bien atalajados caballos, va á la casa para sacarle. Los vecinos del barrio lo esperan en sus fronteras, y una vez en ellas, lo llevan á una casa perfectamente adornada, en la que se nota un especial detalle. El indio duerme en el suelo, pues bien, al Juez mayor se le prepara en alto una cama, en cuyo adorno emplean las dalagas del barrio gran esmero.

Constituída la visita en el barrio, el Juez mayor, ayudado de otros munícipes, inquiere, inspecciona y averigua los adelantos y mejoras que se han llevado á cabo en el trascurso del año. El Juez, lleva para estos actos una caja que contiene las listas del estado del barrio en la última visita, el tadhana ó bando que le autoriza, unas disciplinas y una palmeta, castigando con esta á las que se han hecho acreedoras é imponiendo correctivo á los delincuentes con las primeras. En estos castigos no hay nada de crueldad, y sí solo, una mortificación al amor propio, por hacerse aquellos á la vista pública.

La inspección del Juez mayor no se limita á la esfera material, sino que también se extiende á indagar la moral de cada individuo.

Concluído el acto oficial da comienzo la fiesta del suizan, que por lo general dura veinticuatro horas. Tayabas tiene cincuenta y dos barrios, de modo, que los aficionados ya saben que estos catapúsanes dan un contingente de cincuenta y dos noches de jolgorio durante el año.

El suizan es la verdadera fiesta del indio; en ella es donde hay que buscarlo para encontrarlo tal cual es.

El buisan es parecido al anterior, con la diferencia que en este el Cabeza convoca á todos sus carolos ó tributantes para un día dado, á fin de rendir y ajustar los finiquitos de cuentas. El buisan irroga algunos gastos al Cabeza, que sufraga la fiesta, más también le evita el tener que andar meses enteros á caza de sus tributantes.

Como cada barrio está bajo la advocación de algún santo, excuso decir á mis lectores que cuando el calendario señala sus nombres hay sus correspondientes pintacasis.