Al lado de mi amante .... ambos huyeron,

Como veloces ciervos de la selva:

mi dicha pasó ya:—soy desgraciada.

Los ecos respondieron: ¡desgraciada!

Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra

en compaña del padre y del amante,

escucharles la voz y acariciarles,

y á par de ellos morir, mas me valiera.

Y el eco respondió: mas le valiera!

Oh jénios que poblais grutas y valles,