Las relaciones místicas entre el saibá y la doncella son de un efecto esquisito; pero el amor humano se compone, segun la espresion de un poeta, no solo de «los delirios del alma sino tambien de los estremecimientos de la carne.»
Por que condenar á la india brasílica al conocido destino de Atala? Acaso no santifica la relijion los apetitos lejítimos que la naturaleza pone en nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la muger en el poema del Sr. Magalháes. Iguazú es un pimpollo, una promesa, pero no una esposa. No hay alli como en la Araucana, por ejemplo, madre alguna que arroje el hijo á su cobarde compañero; ni una Glaura, ni una Tegualda en fuerte hora nacida, «espaciosa de pecho y de dientes engastados en fino coral.» En aquel Eden de poesia no hay una sola Eva.
Notaremos tambien algunas contradicciones en el carácter de Iguazú. En su bella y sentida cancion que hemos traducido habla ella del amante querido. ¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento del amor de esposa cuando no era todavia una muger, cuando todavía, segun la poética espresion del autor, no habia abierto el broche á los besos del colibrí aquella azucena silvestre! ¿Sientan bien, por otra parte, las sombras de la melancolía sobre aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones de esa dolencia vaga del alma son fruto por lo general de cierta esperiencia de la vida y del ejercicio de la sensibilidad?
Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al uso de lo maravilloso que el autor ha introducido en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo le permite al poeta desenvolver las pájinas de la historia futura de su patria; pero por mas elevacion que haya logrado dar á la intervencion de Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada por los misioneros, no quisiéramos ver allí lo que no nos parece estemporáneo ni mal traido en las octavas del Tasso, en consideracion á la época en que nació la Jerusalem libertada.
Anjel antes de luz, hoy de tenieblas
maldito Lucifer! perdiste el cielo.....
Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural y no menos poético, poner en el corazon de un europeo influyente las pasiones á las venganzas del angel caido.—El autor de la Araucana dice terminantemente que los conquistadores españoles mas que otras gentes, eran
Adúlteros, ladrones, insolentes.
Serian de mejor condicion los lusitanos? Con semejantes calidades no podia faltar entre ellos alguno que produjese los mismos fines para que sirve la evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos.
Deseariamos tambien que la erudicion del Sr. Magalháes y su menudo conocimiento en las costumbres primitivas de su pais no lo llevase á referir algunas que son aberraciones de la inocencia y la ignorancia y perjudican al carácter varonil de aquel llas razas. El ejemplo de ternura conyugal tal cuase leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza ni le creemos un rasgo noble.