A la muerte del marqués de Castell-dos-Ríus,
virrey del Perú:
Canto, bien que no sé si canto o lloro,
aun en sombras, la muerte esclarecida
de un héroe que dió vida con su vida
a ciencias y artes, y al castalio coro.
Varón de un siglo en que volvió el de oro
pues gobernó con rienda tan medida,
que en la razón a la justicia unida
cifró del mando el principal decoro.
Discreto fué sin presunción de sabio;