Letrado en la Audiencia de Guatemala fué D. Antonio Paz y Salgado, y de él es el soneto que copiamos:

Mas quisiera que un toro me embistiera,

que una mula cerril me derribara,

que un trueno me aturdiera y me espantara

y que una calentura me venciera.

De cornadas ningún caso hiciera,

ni caída, ni patada me matara,

relámpago ni rayo me asombrara,

ni aun con la fiebre ardiente me muriera;

Nada fuera capaz de que á mi brío