Dos años después, esto es, en 1583, Artieda formó el siguiente cuadro estadístico de los siguientes pueblos del interior:

EnGarabito500indios.
"Aserrí250"
"Cot80"
"Ujarrás200"
"Pacaca80"
"Chomes16"

El gobernador Juan de Ocón y Trillo, mandó fundar (1605), la ciudad de Santiago de Talamanca y castigó a los indios quequexques y moyaguas. Juan de Mendoza y Medrano ordenó hacer una información (1615) acerca de Costa Rica y de su antigua capital Cartago, resultando que había bastante pobreza, y a ella debió contribuir la peste que ocasionó muchas víctimas en el valle de Reventazón, en Tuis, Atirro, Tucurrique, Cachí, Orosí, Turrialba y Ujarrás.

Entre otros gobernadores citaremos los siguientes: Alonso del Castillo y Guzmán (1618-1622), quien sacó 400 indios de Talamanca, muriendo una tercera parte a la llegada a Cartago y los demás fueron repartidos entre las familias españolas. En el año 1620 manifestó Diego de Mercado que los indios votos eran unos 1.000. El gobernador Juan de Echaúz (1624-1628), fué muy querido de los naturales de Costa Rica. En su tiempo una Real cédula (1626) fijó el número de españoles en 200, y se contaron (1627) indios tributarios los siguientes:

EnParragua (siquirres)22
"Orosí7
"Atirro10
"Pacaca70 á 80
"Quepo100
"Tucurrique16 á 18
"Chomes3

García Ramiro Coraje sacó (1628) algunos indios votos; Hernando de Sibaja trajo de los votos (1638) 56 indios güetares huidos de las encomiendas de Aserrí, Barba y Garabito; el capitán Gerónimo de Retes encontró (1640) unos 190 indios votos cerca de la confluencia del río San Carlos con el San Juan, hallándose entre ellos 60 varones; Diego de Zúñiga sacó después 90 indios votos que se establecieren en Atirro.

Celidón de Morales calculó, en el año 1644, la población española de Costa Rica en 200 hombres y los indios tributarios del interior en menos de 1.000; Juan Fernández de Salinas (1650-1655) calculó en 1651 unos 800 indios tributarios en el interior y no pudo remediar la pobreza cada vez mayor del país; Andrés de Arbieta, gobernador de Nicaragua, informó (1655) al Rey que había únicamente 620 indios tributarios en Costa Rica, y de ellos 100 de la Real Corona, añadiendo que existían pueblos de 30, de 6 y hasta 3 indios. Andrés Arias Maldonado y Velasco en Talamanca sacó (1659) algunos indios ateos del río Caen, afluente del Estrella, y el hijo del citado gobernador llamado Rodrigo Arias de Maldonado, entró en Talamanca el 1662 y 1663, sometiendo al cacique Cabsi con 1.200 indios. Desde entonces huyeron muchos indios de Talamanca al otro lado de la cordillera, los cuales fijaron su residencia en las llanuras que a la sazón llamamos del General. López de la Flor (1663-1673) no pudo contener las invasiones de los corsarios de Jamaica, y Juan Francisco Sáenz Vázquez declaró (1676) en una carta al Rey que en Caratgo había 600 indivíduos entre españoles, mestizos y mulatos, y en Esparza 100; también hacía notar que existían 22 pueblos de indios con sólo 500 personas.

Entre otros sucesos, haremos notar que los piratas ingleses en 1685 saquearon Esparza, repitieron el mismo hecho en 1686 e invadieron Nicoya en 1687, cometiendo todo género de desmanes. Por lo que respecta al número de habitantes, se contaron (1689) unos 297 y ocho familias de españoles en Bagaces, y en 1697 existían en el interior de Costa Rica 224 familias de indios. Según los libros parroquiales y otros documentos, la población de Costa Rica el 1.º de enero de 1700, llegó a tener entre españoles, indios, mestizos, negros, mulatos y zambos, 19.293 habitantes. Diezmaron la población las guerras civiles entre las tribus, la venta de indios como esclavos, las enfermedades y las pestes. Entre las enfermedades eran las principales las del pecho y las viruelas, causando muchas muertes la peste de 1614, la de 1654 y otras.

El Ilmo. Sr. José Antonio de la Huerta Caso, en virtud de Real orden del 10 de noviembre de 1776, mandó hacer un censo, basado en los padrones parroquiales. El bachiller D. Domingo Juarros, en su Compendio de la Historia de Guatemala, publicado en el año 1809, dice lo siguiente: «La ciudad de Cartago, su anexo Pueblo Nuevo, uno y otro 8.825 feligreses. Villa Nueva de San José, 8.316. Su anexo Escazú... Villa de Ujarrás, 714. Villa Vieja, 6.657. Su anexo Atajuela o Villa Hermosa, 3.890. La ciudad de Esparza... Sus anexos Bagaces y las Cañas... Barba, 988. La doctrina de Cot, 215. Quircot, 130. Tobosi, 122. Curridabat, 260, y Aserrí, 390. Orosí, Atirro y Tucurrique... Boruca... San Francisco de Térraba y Guadalupe... Nicoya... Su anexo Guanacoste, 886»[873].

El gobernador D. Tomás Acosta comunicó a las Cortes el 19 de abril de 1809 que Costa Rica tenía 50 a 60.000 habitantes. D. Juan de Dios Ayala, sucesor de Acosta, manifestó a la Audiencia de Guatemala con fecha 5 de marzo de 1813, que no siendo posible elegir un Diputado á Cortes porque la provincia no llegaba a 60.000 habitantes, propuso que se uniese a parte de la de Nicaragua. El mismo Ayala, en su informe del 13 de noviembre de 1818, afirmó que la población era de 50 a 60.000 almas. Después (29 enero 1875) se dispuso que los pueblos de Nicoya y Santa Cruz debían considerarse agregados interinamente a Costa Rica.