«La Madre Patria, la hidalga y heróica España»[874], aunque tarde, tomó acertadas medidas para el bien y progreso de los países americanos. «Costa Rica, la olvidada y paupérrima Provincia, como gráficamente la llamaban los distinguidos y beneméritos gobernadores españoles D. Tomás de Acosta y D. Juan de Dios de Ayala, recabaron auxilios, apoyo y mejoras para ésta que tuvieron como su verdadera patria, gobernándola seria y morigeradamente, debió a estos dos hombres benéficos, a principios de este siglo, gran suma de tranquilidad y bienestar. Ambos murieron en Cartago, colmados de bendiciones y llorados por el buen pueblo costarricense, que tuvo en ellos, más que gobernantes, padres y protectores. El primero, ciego y retirado del servicio con el honorífico grado de brigadier de los Reales Ejércitos, vivió hasta cerca de los días de nuestra Independencia; y el segundo falleció poco tiempo antes, o sea a principios del año 1819. Mentores y moderadores de estos pueblos, no hay que extrañar que tanto contribuyesen a mantenerlos tranquilos en medio de las borrascas de época tan agitada»[875].


C

Descripción de la isla de Puerto Rico hecha el 1.º de enero de 1582, conforme a una Instrucción y Memoria de S. M.[876].

1.º Puerto Rico es la mejor población de la isla. Los indios llamaban a la isla Bosiguen y los españoles la denominaron Puerto Rico, a causa de la riqueza del país según unos, y según otros porque el puerto era muy bueno.

2.º El descubridor y conquistador de la isla fué Juan Ponce de León, natural de San Terbás del Campo.

3.º El clima es muy bueno.

4.º La superficie de la isla es muy áspera y montuosa, habiendo muchos ríos y arroyos. Carece de pastos para los ganados, abundando en cambio los árboles llamados Guayabo, que dan una fruta como manzanas, alimento de las vacas, puercos y aves.

5.º Cuando se ganó la isla había unos 1.000 indios y 500 indias; pero a la sazón eran muy pocos.