Hízola baptizar, y con gran fiesta

debió celebrar bodas aquel día:

que en entradas vergüenza se descarga

para poder correr a rienda larga.

Estaban en Zavana de buen trecho,

y llegada la noche muy oscura,

el portugués juntóla con su pecho

para poder tenella más segura.

Ambos dormían en pendiente lecho,

según uso de aquella coyuntura;