Usado só, hecho estoy á lidiar con los moros, personificados en don Aly. Alude al sultán de Africa, así llamado, que sucedió en 1331 á su padre Othman, y envió á España á su hijo Abdel-Melek, que se apoderó de Granada, y por entonces se apoderó de Tlemecen y Túnez. Proclamó la guerra santa contra España y fué derrotado el 30 de Octubre de 1340, orillas del Salado, cerca de Tarifa. Esta fecha es, pues, anterior a la composición de este libro. El códice S dice que se compuso el 1343, lo cual queda confirmado por este pasaje: teniendo el Arcipreste tan fresco el hecho de pocos años antes, pudo componer este libro el 1343 (c. [326, nota]): Alí significa en arábigo el alto, y jabalí, el montañés: acaso por eso trajo el jabalí como contrincante de Alí; pero yo me barrunto que el jabalí es símbolo del que venció en el Salado ó sea Alfonso XI, cuya afición a la caza de jabalíes la conocemos por el Libro de Montería que mandó escribir. Nació el 1311 y sucedió á su padre Fernando IV, un año después, debajo de la tutela de D.ª María de Molina; ganó la batalla del Salado, tomó á Gibraltar y murió en 1350.
A-hevos, he aquí, de á ¡he!, de llamar, y vos (Tesoro, A, 55). Cid, 1335: Fevos aquí las señas (he-os). Id., 476: Afevos los CC. III. en el algara. Id., 485: Fellos en Casteion (he ellos). Id., 1317: Afe Minaya Albarfañez do lega tan apuesto (¡he! que llega). El ciervo es el gran siervo de don Carnal, le sirve ligero y se le humilla: quienes sean ciervos ó habitantes de Cervera, cosa es que á nadie se le oculta. Gracias a ellos, todo se hace en muchas casas con toda paz y sosiego.
Dueña llama aquí á doña Cuaresma y a los que la guardan, y dice que los pondrá con su comida, comiéndole á ella, tan enfermos que no se acuerden de ayunar, y que tendrán frío ó calentura, de modo que pidan pellejos de liebre para abrigarse, y esto quando alguno le quiebre, cuando alguien le falte a la Cuaresma, cuando falte al ayuno. Hiebre, fiebre. Porne, pondré.
Si enlazas á doña Cuaresma conmigo, dice el Cabrón, no te podrá dañar, ¡oh don Carnal!, con todas las espinaças ó espinas de los peces que trae contra ti. Un cornudo en Cuaresma no puede hacer daño a la carne: por más pescados que coma, siempre su oficio le hará apoyar y escudar las carnalidades. Conforme á este su oficio, trae consigo el cabron montés corças e torcaças, esto es, mujeres que sostienen á hombres vendiendo su cuerpo, que es lo que vale corça y palomas torcazas, que son las palomas nocharniegas que salen por esas calles á lo mismo. Los hombres, que se amisten con ese buen señor y anden con tal compañía como la que él les proporciona, no pueden ir contra don Carnal, porque son tan carnales como él, por muchos pescados que coman, con todas sus espinaças.
Lyndero, castizo, de lindo, que vale lo mismo (Cejador, Tesoro, L. 53): alude á lo fiel y provechoso que siempre fué el buey al hombre. Su paso á paso, despacio G. Alf., 2, 2, 6: Me fui á la tienda del mercader muy disimulado, mi criado detrás, nuestro paso á paso. Herren, campo sembrado de alcacel para el ganado. Herr., Agr., 5, 43: Cuando hay alcacer ó herrenes, segarlo. El yugero, el yuguero, el gañán que lleva la yunta y labra. Guev, Menospr., 5: A reconocer el ganado y á requerir al yuguero. Non só..., ya soy viejo para llevar cargas por los caminos (carrera) y para labrar en el campo (ero) pero valgo para la carnicería, y aquí me tienes. Cort. Jerez, 1268: Et fiso las carreras en el mar porque pasasen en seco.