Pinta á don Carnal á guisa de cocinero con los cueros de reses desolladas, haldas en cinta, cuchillo y segur en mano (byen armado). En sobra, sobradamente.
Quadrupea en G, quatropea en S, cuadrúpedo, y se usa en Castilla la Vieja. En Palencia llaman así al ferial de ganado. Biblia Ferrara Gen., 6, 7, 8; Villena, Cisoria.
Es el traje de faena de los cocineros de entonces, de modo que el de los chefs de hoy no es tan moderno como alguien creería. Faz' le, le hace balar en octava más alta y aun en la quinta más alta. En G: fas le faser lo quadrado en boz dobla e quinta; en T: fasel faser boz guadrado en los doble e quinta. Parece significar que le hacer balar ó cantar el be cuadrado ó becuadro en octava y en quinta. Quiere decir, en una y otra variante, que el gordo cabron se las ve venir muy malas (muy mal se lo pinta y fantasea), y bala á voz en cuello, alto y largo, viendo la muerte al ojo.
Cofia grande de cocinero, que le coge todo el pelo. Queça en G y S, mejor que çinta en T. Queça es túnica (c. [1275]), blanca y larga como rabo de galgo. Lleva galgos para no dejar escapar liebre que asome, así como perros vaqueros y de monte. Echa la galga á toda liebre que le sale al paso.
Del modo de montear de noche tratan los Diálogos de montería, cap. 9, p. 257. Matacanes no pueden ser aquí liebres que con su ligereza cansan á los galgos, sino ladroneras, voladizo que coronaba algunos trozos y singularmente las puertas, de las antiguas fortalezas, y hoy aún se usan en la fortificación imprevista ó pasajera de edificios. Eran perros que saltan á las ladroneras ó matacanes esos.