Viéndose desbaratado en la triste batalla de Gelboé, por no caer en manos de sus enemigos, mandó á su criado de lanza que le matase. No lo queriendo hacer el paje, temiendo quitar la vida al rey, y ungido del Señor, echando él mismo mano á su propia espada, calándola por los pechos, se arrojó sobre ella. Y por el estilo hemos visto con no poca risa mezclada de lástima al otro furioso, que no acertando á meter la llave por la cerradura de la puerta por el afán de abrir corriendo, pateaba y mordía la llave, como si así la puerta se hubiese de abrir por arte de encantamento y de desapoderada rabia. Pues véase lo del airado león, copla 311. (Samuel, l. 1, c. 31.)—Vey, ved, forma hoy vulgar.
Te usare, te tratare.
Corría las bestias, factitivo hacer correr, dando caza y persiguiendo. Quij., 2, 27: Supieron cómo el pueblo corrido salía á pelear con otro, que le corría más de lo justo. Idem 2, 48: Tanto que los muchachos le corrían por las calles.—Veg-edad, vejez.—Peor-ía, como mejor-ía. Leruela, Restaur., pág. 2, can. 2, 2: Vinieron en peoría y á tal extremo que.
Cosseras, correderas, de corseras, corso, de cursus, como de corso por curso, carrera, salió coso. En Andalucía cosario, de corsario, es el ordinario ó correo que lleva cartas y cosas de pueblo en pueblo. Ming. Rev.: Y los zorros y los osos | çerca della dan mil cosos. Roa, S. Rodr.: Estilo y embuste cosario de herejes. Cosero es lo mismo que cosario.
Javal-in ó javal-í, el montaraz en arábigo.—Poner su syllo, dar coz como sellando, poniendo el sello, de si(gi)llu(m).