[383]

"Mirabilia, testimonia tua" (Salmo 118, 129), esto es: "Maravillosos son tus testimonios", con que comienzan el primer salmo de nona.—De aquesta plana, de esta manera.—"Gressus meos dirige secundum eloquium tuum" (verso 133), es decir: "Endereza mis pasos con tu palabra".—"Iustus es, Domine, et rectum iudicium tuum" (verso 137), esto es: "Justo eres, Señor, y derechos tus juicios". ¡Todo ello es dramático y sangriento!

[384]

Tanga, subjuntivo de tañer, de tangat.—"Virgam virtutis tuae emittet Dominus ex Sion" (Salmo 109, 3), esto es: "La vara de tu fortaleza enviará el Señor desde Sión". No vi mejor sacristán que mejor toque á vísperas como el Amor: sin esfuerzo alguno toca y tañe todos los instrumentos, quiere decir que con menos medios hace más que otros con cuantos pueden emplear. La dueña que viene á tus vísperas, ó Amor, por ganas que tenga de tornar á sus quehaceres domésticos (por arremangada que sea), con la autoridad de tu poder, con tus atractivos, con la virgam virtutis tuae, haces que se quede allí aun acabadas las vísperas.—Con chica manga, con los menores medios. Manga fué bolsa ó talega para recoger cosas: Sabe hacer sus mangas, el que se sabe aprovechar (Corr., 247). De donde vino á ser símbolo de medios y aparejos que se llevan en esa manga: Quita alla tu manga, Jorge, á todo lo no conveniente (Corr., 348); Estar de manga, en concierto, prevención y espía (Corr., 534), esto es: con todos los medios y aparejos en la manga: Como si lo tuviera en la manga, con gran facilidad.—Por byen que se arremanga, por más intento que haya traído á vísperas de tornar á sus tareas, porque arremangarse es ponerse á trabajar, por tener que alzarse las mangas. G. Alf., f. 343: Yo llamé á mi criado y díjele lo que me había sucedido, que ya era tiempo de arremangar los brazos hasta los codos, porque teníamos grande amasijo. Arremangóse mi nuera y volcó en el fuego la caldera, que si el de ordinario ocioso una vez se pone á hacer una cosa, la echa á perder, ó Una vez que me arremangué, toda me ensucié.—Virgam virtutis tuae, la autoridad de tu poder, simbolizada siempre en la vara que dan y lleva el que tiene autoridad, ¡aunque todavía cabe sentido harto más feo!—Ay remanga, ahí remanezca, subjuntivo de remanecer, quedar, sobrar. Navarr., Man., 25: Pues aquellos sólo son frutos del beneficio, que remanecen pagadas las cargas. Acabadas las vísperas, remanece y se queda en la iglesia aun la más hacendosa y de más remango: tal es la autoridad del poder del Amor, cuando allí la entretiene en tus vísperas. Estos retruécanos soeces de las palabras del rezo debían de ser chistes de los clérigos, pues para ponerlos en la picota los trae el Arcipreste.

[385]

Sede á dextris meis, en el verso primero del mismo Salmo 119, esto es: Siéntate a mi derecha.—"Laetatus sum in his, quae dicta sunt mihi" (Salmo 121, 1), esto es: "Alégreme con lo que me dijeron".—"Illuc enim ascenderunt tribus, tribus Domini", en el verso 4 del mismo Salmo, esto es: "Pues allá subió el pueblo del Señor". En suma: Cuando llega la amiga le dices: "Siéntate junto á mí á mi derecha"; si lo hace y se detiene contigo, cantas: "¡Cuánto me regocijo!"; si alguno, pasando junto á vosotros, pretende detenerse á aguaros la fiesta, le dices: "Por allá anda la gente, Vicente, vete y déjanos en paz". Así ella se pasa contigo las Vísperas más alegre y "contenta que una Pascua" (Corr., 618), y como si fuera la mayor fiesta de todo el año, ó dígase fiesta de seis capas (véase 177). ¿Puede darse cosa más dramática?—A-tenerse por detenerse.

[386]

Nunca vi cura de almas que tan bien diga completas como el enamoradizo.—Prietas, morenas ó de color oscuro, úsase todavía en Burgos, León, Asturias y Andalucía. Gr. Sult., 1: La cazuela, llena de boronia y caldo prieto. Herr., Agr., 1, 17: Unos (garbanzos) hay blancos, otros rubios, otros prietos. Les abres las puertas de muy buena gana, ó Amor ó clérigo enamoradizo, apenas dicen: "Converte nos, Deus salutaris noster", "Conviértenos, Dios, nuestra salud", con que comienzan las completas.—"Custodi nos, Domine, ut pupillam oculis", "Guárdanos, Señor, como á la niña del ojo", con que las completas se acaban.—Las encubiertas, las tapadas, que quieren serlo por este guardador de almas.

[387]

"Quod parasti ante faciem omnium populorum", del Cántico de Simeón, que viene luego, esto es: "Que aparejaste delante de todos los pueblos". Non las quieras dexar, alude al primer versículo: "Nunc dimittis servum tuum im pace". "Ahora podéis llevar en paz á vuestro siervo". Verdad que es cosa de unos segundos; algo más deseara el piadoso varón tenerla consigo. Ante faciem omnium, esto es: "Delante de la gente", para no dar que decir, sabeslas alexar, sabes hacer que estén algo alejadas de ti; pero ado gloria plebis tuae, "adonde está la gloria de tu pueblo", esto es: en tu casa, donde está la gloria y el gesto de ellas, que son tu pueblo, allí faceslas abaxar, así en G; en S, aveytar. Este verbo a-beitar ó a-bet-ar es el éuscaro beiti ó beeti, beti, abajo, beititu, beetitu, betitu, abajar, y de aquí el sentido que también tiene de engañar, como beita es la carnada ó cebo para engañar á los peces. Alex., 360: No lo facen por al, si non que te abeten. En tu casa haces que se abajen (!), y si oponen resistencia, como es de ley, con halagos, tratándolas de ¡mi reina y señora!, luego se te someten: sy de ti se han de quexar, dizes: ¡Salve, regina! Todo ello obsceno hasta más no poder; pero nuestro poeta así sabía que pasaba y lo pinta sin desdoro del leyente y sin quitar nada á la realidad. Saber bien decir lo malo es de grandes poetas, como él mismo ha dicho. Salve, regina es el himno que á fin de completas se canta desde la Purificación hasta la feria V "in Coena Domini", en Semana Santa. La pincelada más sangrienta con que pudiera pintar nuestro poeta el proceder sacrílego y nefando de aquellos clérigos, era poner este celestial saludo, que todos los días cantaban á la Virgen sin mancilla, en aquellas bocas soeces para aplicarlas á sus prójimas en el momento que las hacían aveytar ó abajar. El Ave, Rex Iudeorum, con que la cohorte romana burló de Jesús en el pretorio, es menos sangriento é infame. Bien dice: Nunca vy cura de almas que tan byen diga completas: ¡así acababan el rezo del día!, ¡con el aveytar!