diferencia de edad es grande entre ustedes y no quiere a usted de

amor, aunque le profesa la amistad más fina. Sería, pues, muy feo

de parte de ella abusar de la generosidad de usted para satisfacer

su ambición o su vanidad casándose por cálculo, y también sería muy

tonto, porque el cálculo estaría mal hecho.

Lo mejor y lo más discreto es que ustedes no se casen y que nadie

sepa que ha dado usted este paso. Doña Inés nos odiaría si

aceptásemos la proposición de usted; pero también nos odiará y nos

declarará más la guerra si averigua que no aceptamos, pareciendo

como que desdeñamos a su padre con infundada soberbia. Importa,