Tenemos en eso una dificultad material, seria aun para los mismos italianos, quiero decir, los que de entre ellos son imparciales, y que no ven la presente cuestión, únicamente y ante todo por el lado del patriotismo. Por desgracia para muchos italianos, la fibra patriótica les impide discutir en calma. Hay uno, el marqués Pietro Amat di San Filippo, que no ha vacilado en acusarme de querer privar á Vespucci del honor de haber dado su nombre á la cuarta parte del mundo. Declara mi opinión sobre el origen del nombre América, “mal aconsejada y poco sostenible”—Pero en cuanto á razones, no da ninguna. Véase este curioso pasaje en la página 21 de la Biografía dei viaggiatori italiani, per P. Amat di S. Filippo, publicada por la Societá geográfica italiana, Roma, 1882, volume 1.º, edizione seconda.
XV
Descubrimiento de documentos referentes á Vespucci en los archivos de Sevilla y de Simancas, en España—Mención de Vespucci en 1496, sin prenombre—En 1505, Colón, en sus dos cartas del mes de Febrero, le nombra Amerigo Vespucci—Opinión de Alejandro de Humboldt sobre el nombre Amerigo—Firmas de Vespucci posteriores á 1507—Amerrigo con doble r, como el nombre indio Amerrique—Vespucci jamás desmintió públicamente ni sus dos cartas á Médicis y Soderini, ni el bautismo de Saint Dié—Papel de Pierre Martyr d’Anghiera—Descripción de las dos firmas auténticas de Vespucci—Son ellas los documentos más graves en su contra.
En España las investigaciones de J. B. Muñoz, y M. F. de Navarrete, en los archivos de Sevilla y de Simancas,[67] han logrado el éxito de descubrir las únicas piezas auténticas que poseemos sobre la vida de Vespucci. Todas se refieren á los últimos seis años de su vida. Antes de eso nada teníamos de él, ni tocante á él; pues las setenta y cuatro cartas del Cartei dei Medici avanti il principato, filza 68 (Archivos generales de Florencia) señaladas por Bartolozzi como dirigidas á Vespucci, de Febrero de 1483, á Noviembre de 1491, por los miembros de la familia de Vespucci y por Lorenzo de Médicis, dejan lugar por una parte, á graves dudas sobre su identidad, y por otra, á muy serias sobre su destino y dirección.
En un inventario de las cuentas de la flota, en la Casa de Contratación de Sevilla, Muñoz encontró una nota, datada el 12 de Enero de 1496, que indica que Vespuche (sin otro nombre) había recibido del tesorero Pinelo diez mil maravedís. Este es el primer documento de interés para nosotros, en que se encuentra el nombre de Vespucci.
El 5 y 25 de Febrero de 1505, el gran Almirante Cristóbal Colón, en sus dos cartas á su hijo Diego, habla de Amerigo Vespuchy. La segunda carta á Soderini, datada en Lisboa á 4 de Setiembre de 1504, le da por prenombre Amerigo. Recordemos, sin embargo, que la primera carta, igualmente datada en Lisboa en 1503, le da por nombre Alberico, traducido por Lorenzo de Médicis y Giocondo, Albericus.
El haber usado Colón el nombre Amerigo se explica con la fecha de sus cartas, posteriores en tres años á su estadía en la embocadura del río Bluefields, al pié de las montañas de Amerrique, del 16 al 24 de Setiembre de 1502. El cambio del nombre propio de Vespucci ocurrió entre 1503 y fines de 1504, de modo que Colón, al llamarlo Amerigo, no hizo más que conformarse al uso del sobrenombre adoptado por Vespucci.