Alejandro de Humboldt, que ciertamente conocía bien la España, dice:—“Este nombre (Amerigo) tan raro, puede ser enteramente desusado en España, y pudo también tomarse por apelativo.”[68] Efectivamente, hay apelativos españoles que se le acercan, entre otros, por ejemplo, Ameghino. No sabiendo como explicar el nombre Amerigo “elevado á la celebridad por la extravagante aplicación geográfica que de él se hizo en 1507,”[69] Humboldt se lanza á explicaciones y contradicciones inextricables. Dice que “la preferencia dada al nombre propio ó de pila sobre el de familia, tiene sin duda su origen en el sonido, poco agradable, de Vespuccia, según la costumbre muy común en Italia y España de designar á las personas notables por su nombre propio únicamente.”[70] Pero en 1504 y 1505 Vespucci no era persona notable; al contrario, era un desconocido que no alcanzó cierto realce ni notoriedad, sino á partir de su nombramiento de Piloto Mayor, que fué el 10 de Junio de 1508. Además, en un país en donde se contaban á la sazón tantos navegantes célebres, Vespucci no podía hacer más que una pobre figura, á punto que el historiador Oviedo, en su célebre Historia general de las Indias, publicada en 1535, en Sevilla, que es donde Vespucci vivió como Piloto Mayor, y donde murió, no lo cita una sola vez.
La preferencia del nombre propio sobre el apelativo, es única en la historia de la geografía, con excepción de los de personas pertenecientes á familias reales. La excepción en favor de Vespucci no tiene más explicación plausible que el doble error de Jean Basin.
Humboldt añade:—“Siendo muy sonoro, presentaba la ventaja de prestarse á ser siempre correctamente escrito en los documentos.”[71] Y sin embargo, Humboldt mismo cita las siguientes variaciones: Amerrigo, Morigo, Alberico, Americo, Emeric, Damerigho, Almerigo, Amerigo y Almerico.
A más de las cartas de Colón, hánse encontrado otros documentos, pertenecientes á los años de 1505 á 1516, en que se lee el nombre Amerigo: á saber, su carta de naturalización, su nombramiento de Piloto Mayor, en 1508, y recibos é instrucciones. Los libros de cuentas del Archivero de Indias, de Sevilla, consignan frecuentemente Ha de Haber Amerigo, con el solo título de Capitán Amerigo, empleándose este nombre como apodo, bien conocido y admitido, sin Vespucci, el cual no aparece sino raras veces. En España se ha gustado siempre de poner apodos, sobre todo á los extranjeros.
La carta patente, que nombra á Amerigo Despuchi Piloto Mayor, está datada á 22 de Marzo de 1508; y la instrucción de Valladolid lleva la fecha de 6 de Agosto de 1508.
Navarrete y Muñoz no han encontrado más que dos ó tres firmas de Vespucci, al pié de recibos, y F. Adolphe de Varnhagen, ha dado el facsimile de la firma de Vespucci, la cual, dice, es “verdadera.”[72] Todas estas firmas de Vespucci son referentes á sus funciones de Piloto Mayor, y posteriores á 1507.
Encontróse poco há una carta entera de Vespucci, y el Gobierno español la publicó en facsimile entre las Cartas de Indias publicadas por primera vez magnífico in folio, Madrid, 1878. Esta carta está dirigida al Cardenal de Toledo, datada en Sevilla á 9 de Diciembre de 1508. La firma es parecida á la de los recibos, y dice Amerigo Vespucci, Piloto Mayor.
Hagamos notar acerca de estas firmas, que son las solas auténticas, los únicos documentos efectivos que poseemos de Vespucci.
La segunda carta del navegante florentino, datada en Lisboa á 4 de Setiembre de 1504, está firmada Amerigo. Verdad es que el manuscrito es desconocido, y que no podrá recobrarse; pero no hay razón para suponer que el impresor P. Paccini, de Pescia, no haya copiado la firma exactamente y á la letra, tanto más que la publicación fué hecha en Italia, á las puertas de Florencia.
La proposición de Jean Basin y del Gimnasio vosgense, de llamar América á la cuarta parte del mundo, fué hecha en 1507, y las firmas auténticas de Vespucci, son de 1508.