384. Año 1468. Diego Enríquez del Castillo, segoviano, capellán y consejero de Enrique IV, escribió la Historia del rey don Enrique el quarto, en estilo algo retórico, pero á veces con diestras pinceladas.

385. Enríquez del Castillo cayó prisionero en Segovia poco después de la victoria de Enrique IV en Olmedo (1467) sobre el pretendiente Alfonso, y á pesar del salvoconducto, que se le dió, le detuvieron y tomaron sus papeles, entre ellos el relato de la batalla, que al pretendiente no contentó, por lo que le amenazó con la muerte. Entregaron los escritos á Alfonso de Palencia, cronista del opuesto partido, para que los corrigiese, el cual dice los llevó al Arzobispo de Toledo, Carrillo (1422-1482), uno de los que peor librados salían en la batalla. El autor confiesa que, privado de sus borradores, confió á la memoria los trece primeros años del reinado de Enrique IV, y aun más tarde él mismo modificó su Historia, de modo que las ambigüedades y la retórica encubren ó velan los verdaderos sentimientos del autor. Desconócese la fecha de la primera edición; la de 1787 es la segunda.

Diego Enríquez del Castillo. Crónica del rey don Enrique el Quarto, ed. J. M. Flores, en Crónicas españolas, Madrid, 1787, t. VI; Bibl. de Aut. Esp., t. LXX.

386. Año 1468. Rodrigo ó Ruy Sánchez de Arévalo (1404-1470 ó 1480) nació en Santa María de Nieva, fué catedrático de Derecho civil y canónico en Salamanca, después deán de León (1448) y de Sevilla (1455), embajador de Juan II y Enrique IV, que le envió á Roma (1456), donde estuvo hasta que murió, retenido por Calixto III, nombrado gobernador del castillo de Santángelo por Paulo II (1464) y obispo de Zamora, Calahorra y Palencia, y antes de Oviedo por Nicolás V. Speculum vitae humanae, Roma, 1468, de los primeros libros impresos, reimpreso después 12 veces en el siglo xv y otras hasta 1683 (Francfort), traducido al francés dos veces, al alemán, al castellano (Zaragoza, 1481). El excelente libro intitulado Speio de la vida humana. De origine ac differentiis principatus imperialis et regalis, Roma, 1521. Compendiosa Historia Hispanica (hasta 1463), Roma (sin fecha, después en 1470) (Ms. de la Bibl. Nacional). Compendio llamado Vergel de los príncipes (Ms., Gallardo), Madrid, 1900. De mysterio S. Trinitatis. De pace et bello et de necessitate et utilitate bellorum. De Castellanis et custodibus arcium et castrorum et de ducibus exercitus bellorum et de eorum officio. De Monarchia Orbis. Clypeus sive defensio Monarchiae. De regno sive de principatu divisibili aut indivisibili. Suma de la Policia que fabla como deben ser fundadas et hedificadas las cibdades et villas. Fabla otrosy del buen regimiento et recta policia que deve hacer todo regno ó cibdad asy en tiempo de paz como de guerra. Defensorium Status ecclesiastici (Ms. de la Bibl. Nacional). De Paupertate Christi et Apostolorum. Super commento Bullae depositionis Regis Bohemiae per Paulum II. De Remediis afflictae Ecclesiae militantis. De Auctoritate Rom. Pontificis et Generalium Conciliorum. De Appellatione a sententia Rom. Pontificis non bene informati ad eumdem bene informatum (la combate). De Remediis schismatis. Muchos de éstos y otros Ms. están en la Biblioteca Vaticana. Consúltese Gallardo, t. IV, col. 444-445, 1421-1422, 1563; Nic. Ant., Bibl., t. II, pág. 298.

387. En 1470 Flor de virtudes, escrito por autor anónimo, y que comienza con una Teoría del Amor.

Juan Meneses de Silva ó Beato Amadeo (1435-1482), franciscano portugués: De Revelationibus et prophetiis.

Hacia 1470, según Nicolás Antonio (Bibl., II, 296), floreció Lope Salinas, franciscano en Burgos. Espejo de superiores religiosos. Escuela de la perfección regular hasta subir al perfecto amor de Dios. Antídoto de los abusos y males que relaxan la vida monástica. Conferencias espirituales.

Martín Alfonso de Córdoba, natural de esta ciudad, agustino, catedrático de teología en Salamanca, en Francia y en Valladolid, murió en Córdoba hacia 1476. Escribió: In divi Pauli epistolas commentaria et quaestiones. Logica et philosophia. Apocalypsis explanatio. Hexaemeron. De prospera et adversa fortuna. Alabanzas á la virginidad. Vergel de nobles doncellas, publicado en 1542.

388. Año 1473. Pedro Guillén de Segovia (1413-1474?) nació en Sevilla y vivió en Segovia en el tiempo de sus adversidades y además en un pueblo de la Sierra, junto á Pedraza. Sus primeros años, en los del reinado de don Juan II, fué dichoso, probablemente gracias á don Álvaro de Luna, después de cuya muerte escribió con tendencia apologética el Dezir que fizo sobre la muerte de don Álvaro de Luna. Defiéndele de la "crueza, tiranía" y "usurpar la señoría del Rey", que le achacaron, levantándose luego á consideraciones morales sobre la caducidad de las cosas humanas. La caída del Condestable y luego la muerte de Santillana y Mena, sus principales protectores, debieron de causar la pérdida de sus bienes, de donde metido á copista de escrituras ajenas, en diez años perdió también casi del todo la vista, y estando para matarse le animó un fraile observante en confesión y dióle para el arzobispo Carrillo una carta comendatoria y él le llevó además, el año 1473, 58 estancias á manera de memorial alegórico, con huellas del libro De consolatione philosophiae, de Boecio. Bien acogido por el Arzobispo, llegó á ser su contador y escribió su panegírico en el prohemio de la Gaya. Su hijo Diego Guillén de Ávila, canónigo de Palencia, tradujo á Frontino y dirigió á la Reina Católica un poema laudatorio. Sus versos amatorios son pocos; los más, sagrados y morales, y algunos, políticos. De los primeros, el Dezir sobre el Amor; de los últimos, el Dezir que fizo á Enrique IV y el Dezir que fizo sobre la muerte de don Álvaro de Luna. Replicó á la Querella de la Gobernación y á los Consejos, de Gómez Manrique, de quien se muestra discípulo, y continuó Los siete pecados mortales, de Mena. Su mejor obra de este género es el Discurso de los doce estados del mundo, en 36 coplas, especie de sátira social al modo de las Danzas de la muerte y parecida á las Setecientas, de Fernán Pérez de Guzmán. Donde muestra más fuerza en los afectos y facilidad en la versificación es en Los Siete Salmos penitenciales trovados, única composición que pasó al Cancionero general. Compuso el más antiguo Diccionario de rimas que tenemos, á imitación de los provenzales y catalanes, sobre todo, del Libre de concordances, de rims e de concordans apellat Diccionari, de Jaime March, y del Torcimany, de Luis de Aversó. Tal es La Gaya de Segovia ó Silva copiosísima de consonantes para alivio de trovadores.

389. El mismo Guillén dice: "Un dia nebuloso, que manso llovia, | naciste en Sevilla... | el año de trece". "Ventura y fortuna mostrando el revés, | falleme en Segovia con sobra de enojos". "Si vuesa prudencia querrá saber quien | es este que yase de palmas en tierra, | mandad preguntar por Pero Guillen | allende Pedrasa bien cerca la sierra". "Mostrome fortuna su prospera cara, | seyendo en el tiempo de mi joventud | fermosa, riente, alegre, muy clara, | dándome bienes en gran multitud". "Buscando las cabsas Fortuna malvada | por donde mas dapnos causar me podria, | quitó al Marqués, llevó á Juan de Mena, | maestros fundados de quien aprendia". Sus desgracias en la "Suplicacion que ordenó" para el Arzobispo Carrillo y en sus coplas: "Veo mis hijos por casas ajenas, | mi honra y mi fama del todo perdida". La Suplicacion alude al cerco de Torija de 1473, al que concurrió el Arzobispo Carrillo. Dos códices se conservan de sus poesías: el de la Biblioteca Real (VII-D-4 antigua y 2-F-5 mod.), y el de la catedral de Sevilla, del que hay copia en la Nacional (Ms. 241). La Gaya se halla en el manuscrito de la Biblioteca del Cabildo de Toledo, que hoy pertenece á la Nacional, donde hay además un incompleto extracto hecho por el P. Burriel.