En 1490, próximamente, se imprimió la Ethica de Aristoteles, del Bachiller de la Torre, Zaragoza; Sevilla, 1493. (Véase Gallardo).
En 1490, próximamente, se imprimió, por primera vez en castellano, el Contemptus mundi, Zaragoza (Bibl. Escor.). Libro primero de Juan gerson chanceller de Paris: de remedar á xro, Sevilla, 1493. Contemptus mundi (en castellano), Toledo, 1512.
Á fines del siglo xv, en tiempos de Inocencio VIII († 1492), Alfonso de Soto escribió Glossa Perpetua ad Regulas Cancellariae Innocentii VIII Papae. Tractatus de futuro Concilio. Tractatus Iubilaei. Tractatus Camerariatus.
431. Año 1491. Diego (Fernández) de San Pedro, tal vez judío, estuvo al servicio de don Pedro Girón, maestre de Calatrava, en nombre del cual desempeñó la alcaidía de Peñafiel, donde escribió en los comienzos del reinado de los Reyes Católicos una obrita poco apreciada hasta poco ha, pero que es una de las más lindas joyas de la prosa castellana de todos tiempos, la Cárcel de Amor, dirigida al Alcaide de los Donceles, don Diego Hernández, é impresa el año 1492. El Tractado de amores de Arnalte y Lucenda se había publicado el año anterior de 1491 y había sido dirigido "á las damas de la reyna nuestra señora". Son novelas psicológicas, sentimentales y medio caballerescas. Saben, en parte, á la Vita Nuova, de Dante; á la Fiammeta, de Boccaccio; al Siervo libre de amor, de Rodríguez del Padrón; pero con un elemento caballeresco y melancólico, que les da un tono nuevo y es propio de nuestro escritor.
Era Diego de San Pedro no mediano poeta, cuyas coplas pueden leerse en el Cancionero general, y ciertamente gran versificador, de oído muy delicado. Bien se echa de ver en su prosa, muy semejante á la cervantina en lo armoniosa y dulce, aunque más repulida y hasta rebuscada. Construye el período, breve ó largo, con singular maestría, contraponiendo sus miembros como un sofista del siglo de Protágoras y Gorgias, y rematándolo con caída de pendiente suave y sonorosa. Es un novelista sentimental y simbólico, dantesco, que hoy pasaría por un cumplido parnasiano, en la forma y sonsonete, aunque más natural, afectuoso y tierno. De una redacción antigua del Amadís dicen que procede la Cárcel de Amor. Por lo menos, sabe que trasciende á novela caballeresca, bien que sin los maravillosos é inverisímiles casos de este linaje de escritos. Esta exquisitez de forma se advierte en no pocos escritos del siglo xvi y á menudo en el mismo Cervantes, que sin duda leyó é imitó á Diego de San Pedro, no menos que Rojas, bien que éste con menor felicidad, pues nunca su prosa erudita le llega, por más que parezca pretenderlo.
Escribió además versos, que hay en los Cancioneros, y el bufonesco y soso Sermón de amor, en prosa, Alcalá, 1511 y 1540, y en las ediciones de la Cárcel de Amor, de Medina, 1547 y Venecia, 1553. Convertido de sus pasatiempos y devaneos, compuso el Desprecio de la Fortuna (Zaragoza, 1509), en verso, obra grave y filosófica (n.º 263 del Canc. gral.); la Pasión de Nuestro Redentor y Salvador Jesucristo, en quintillas fáciles y devotas (Bibl. Rivad., Cancionero y Romancero Sagrados, número 969); Las siete angustias de Nuestra Señora (Medina, 1534).
432. "La Cárcel de Amor es el Werther's Leiden de aquellos tiempos", dijo justísimamente Luis Usoz en su prólogo al Cancionero de Burlas. Hasta en el empleo de la forma epistolar en que está escrita la mayor parte de la Cárcel de Amor se parece á la novela de Goethe, y mucho más en las tintas lúgubres del cuadro, en lo frenético y desgraciado de la pasión del héroe y en el suicidio con que acaba. Nicolás Núñez, de quien hay coplas en el Cancionero general, añadióle un remate consolatorio con canciones y villancicos, que se imprimió en casi todas las ediciones. Pero, si pueden advertirse defectos en la trama de la novela, el estilo y lenguaje, elegante siempre y sonoro, sentencioso y expresivo, y no pocas veces elocuente y fogoso, es merecedor de toda alabanza.
Hasta 25 veces se imprimió en el siglo xvi la Cárcel de Amor, á pesar de haberla prohibido la Inquisición por algunas expresiones exageradas y disparates teológicos, como que las mujeres "no menos nos dotan de las virtudes teologales que de las cardinales", y que todo el que está puesto en algún pensamiento enamorado cree en Dios con más firmeza, "porque pudo hacer aquella que de tanta excelencia y fermosura les parece", por donde viene á ser tan devoto católico, "que ningun Apostol le hace ventaja". Influyó mucho dentro y fuera de España y fué traducida al italiano (1513), al francés (1526) y del francés al inglés (1540) por Lord Berners. Véase Juan M. Sánchez, Bibliogr. Aragonesa (pág. 78). Publicóse por primera vez la Cárcel de Amor en Sevilla, 1492; Burgos, 1496; Logroño, 1508; Sevilla, 1509; Zaragoza, 1516; Burgos, 1522; Zaragoza, 1523; Sevilla, 1525; Burgos, 1527; Venecia, 1531; Medina, 1544, 1545, 1547 (con su Sermón de amores y sus versos); París, 1548; Venecia, 1553; Amberes, 1556, 1560, 1576, 1598 (con la Cuestión de amor); París, 1567, 1581, 1595, 1616; Lyon, 1583 (en español y en francés, traducción de Gil Corrozet). De la traducción italiana se citan las ediciones de Venecia, 1513, 1514, 1515, 1521, 1525, 1530, 1533, 1537, 1546, 1553: hízola Lelio Manfredi y por ella se hizo otra versión francesa, anterior á la de Gil Corrozet, París, 1526, 1527; Lyon, 1528, 1537; París, 1533, 1552, 1567, 1581. Bernardo de Vallmanya la tradujo al catalán, Barcelona, 1493.
El Tractado de amores de Arnalte y Lucenda se imprimió en Burgos, 1491, y por segunda vez en Burgos, 1522, de cuya edición hay ejemplares en el British Museum y en la Bibliothèque Nationale de París, y ha sido impresa por Foulché-Delbosc, juntamente con su biografía, en la Revue Hispanique, t. XXV, con tirada aparte. El mismo autor ha reimpreso la edición de Sevilla de 1492 de la Cárcel de Amor, 1904, en la Bibliotheca Hispanica, t. XV. Además M. Pelayo, en la Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. VIII; además, Sevilla, 1525; Burgos, 1527. Traducciones francesas: París, 1539; Tolosa, 1546; París, 1546, etc.; inglesas: Londres, 1575 (de la de Burgos, 1491), 1591, 1597, 1598.
Diego de San Pedro, Cárcel de Amor [reimpr. de la ed. de 1492], ed. R. Foulché-Delbosc. Bibliotheca Hispanica, t. XV; Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. VIII; Arnalte y Lucenda, ed. R. Foulché-Delbosc, en Revue Hispanique, t. XXV.