91. Siglo ix, año 823. Claudio, obispo de Turín (823), discípulo de Félix de Urgel, hereje, escribió Cathena Patrum, comentario sobre San Mateo, allegando y concordando las sentencias de los Santos Padres, y un libro explicando por qué había quitado las imágenes y cruces de sus diócesis. Fué, luego de muerto, condenada su doctrina en el concilio de París. Vivía todavía el año 839.

92. Año 827. El abad Esperaindeo, mozárabe de Córdoba, tuvo escuela, donde estudiaron San Eulogio y Álvaro. Escribió el Apologético contra Mahoma, del cual nos ha conservado un trozo San Eulogio, en el Memoriale Sanctorum. Además la Historia del martirio de Adulfo y Juan (827), según dice el mismo santo, á ruegos de Álvaro; pero se ha perdido, así como un tratado contra ciertos herejes.

93. Año 839. Probablemente el que suscribió el Concilio de Córdoba (839) fué el Juan, arzobispo de Sevilla, que los árabes llamaban Caeit Almatran, y es diferente del retórico Juan Hispalense; comentó en árabe los Evangelios.

94. Año 849. Prudencio Galindo, obispo de Troyes, tenido por santo en aquella tierra, escribió un tratado sobre la predestinación, siguiendo la doctrina de San Agustín, presentándolo en el Sínodo de París el año 849. Intervino Juan Escoto Eriugena (¿800-873?) con su tratado panteísta y racionalista De divisione naturae. Refutóle Galindo con la extensa obra De divina Praedestinatione liber (851). Escribió también Anales de Francia y poesías, de las que se conservan algunas, publicadas por Nicolás Camuzat, Sacrar. antiquit. Tricassianae dioecesis; Barthio, Advers., l. XVIII, c. 2; y Le Boeuf, Crit. de los anales Bertinianos, t. I. Consúltese Bonilla, Hist. filos. esp., t. I, pág. 281.

95. Año 851. San Eulogio, cordobés, martirizado el 859, escribió Memoriale Sanctorum (hacia 851 y 853), Documentum Martyriale (851), Apologeticus Sanctorum (857), Epistolae. Edic. Alcalá (acabada en 1574, con Notas de A. Morales); Francfort, 1608; después en la Bibliotheca Patrum. Consúltese Flórez, Esp. Sagr., t. X.

96. Año 854. Paulo Álvaro ó Álvaro Cordobés, de raza hebrea, vivió hasta después del 859, pues escribió el martirio de San Eulogio de aquel año, de modo que debió morir el 861. Compuso versos hexámetros y pentámetros (después del 851). Confessio Alvari (860, lo más tarde). Liber Epistolarum. Luminosus Indiculus (854). Liber Scintillarum. Vida de San Eulogio. Ed. Flórez, Esp. Sagr., t. XI. Ms. en la Nacional, véase Bonilla, Hist. filos. esp., t. I, pág. 297.

97. Año 864. El abad Samson, cordobés, fué elegido abad del monasterio Pinamelariense, cerca de Córdoba, el año 858, cura de San Zoil de Córdoba el 862, defendió la Iglesia contra la mala doctrina del obispo malagueño Hostegesis y otros herejes antropomorfitas, siendo por ello muy perseguido, desterrándose en 864 á Tucci, desde donde escribió un Apologeticus y murió en 890. Edic. Flórez, Esp. Sagr., t. XI; Bonilla, Hist. filos. esp., t. I, pág. 299.

98. Hacia el 871 floreció Romano, prior del monasterio de San Millán, que escribió poesías.

Sebastián, obispo de Salamanca, parece ser el autor del Chronicon, de escaso valor histórico, que reseña los hechos de Wamba á Orduño I (672-866), que otros atribuyen á Alfonso el Magno. Escrito en Asturias, comprende desde el año 672 al 866. Consúltese Flórez, Esp. Sagr., t. IV, pág. 200, y t. XIII, apénd. VII, pág. 477, donde está editado. El Chronicon Albeldense tiene dos partes: la primera se acabó del 881 al 883, por autor desconocido; la segunda, en 976, la escribió Vigila, monje de Albelda. Flórez, Esp. Sagr., t. XIII.

Á fines del siglo ix, San Valerio, abad del Vierzo: De Vana saeculi sapientia, Dicta Beati Valeri ad Beatum Donadeum. De Bonello monacho. De revelatione Baldarii.