23. Año 1520. Alfonso Álvarez Guerrero († 1577) publicó Las docientas del Castillo de la Fama, Valencia, 1520. Palacio de la Fama y Historia de las Guerras de Italia con la Coronación de su Magestad (Carlos V), Bolonia, 1530. De Bello iusto et iniusto, Nápoles, 1543. De modo et ordine Generalis Concilii, ibid., 1545. De administratione Justitiae. Thesaurus Christianae Religionis et Speadum Sacr. Sum. Pontificum, Imperatorum ac Regum et S. Episcoporum, Venecia, 1559.—Fernán Díaz Paterniano, de Toledo, publicó Grammatica Caldea, 1520.—Hernando Díaz publicó la Vida y excelentes dichos de los más sabios philosophos que hubo en este mundo, Sevilla, 1520; Toledo, 1527; Sevilla, 1535, 1538, 1541. Parece extracto de la compilación mucho más vasta de Gualtero Burley, Liber de vita et moribus philosophorum poetarumque veterum, traducida y muy leída en el siglo xv con el título de La vida y las costumbres de los viejos filósofos ("Crónica de las fazañas de los filósofos" la llamó Amador de los Ríos). Hermann Knust publicó juntos el texto latino y la traducción castellana en el tomo CLXXVII de la Bibliotek des litterarischen vereins, de Stuttgart (Tübingen, 1886). Historia de los honestos amores de Peregrino y Ginebra (Fern. Colón, sin lugar ni fecha), Sevilla, 1520?, 1527, 1548; Salamanca, 1548, dos sin lugar ni año: es traducción de Il Peregrino, de Jacopo Caviceo (1508). Véase su estudio en Adolfo Albertazzi, Romanzieri é Romanzi del Cinquecento é del Seicento, Bolonia, 1891, pág. 7.—Juan de Espinosa, racionero de la sancta yglesia de Toledo, publicó el Tractado de principios de música práctica é theórica, Toledo, 1520.—Antón Francés, vecino de Borja, publicó El Doctrinal de Motazafes ó fieles, Zaragoza, 1520.—La institución de la muy estrecha y no menos observante orden de la cartuxa y de la vida del excelente doctor San Bruno, primero cartuxano, buelta de latín en romance según el verdadero original d' la ystoria cartuxana, Sevilla, 1520.—La Historia de Leoneo de Ungría y de Vitoriano de Pannonia, su hijo, Toledo, 1520.—La fundación y destruyción de la cibdad de Monvedro antiguamente llamada Sagunto, Valencia, 1520.—Diego de Segura, jurisconsulto sevillano, publicó Repetitiones, Salamanca, 1520. Tratatus de bonis per maritum haereticum constante matrimonio quaesitis, Colonia, 1580.—Juan Viñao publicó su Cancionero, Valencia, 1520. Son notables las obras burlescas, provocantes á risa y hasta "nefandas y bestiales" (M. Pelayo).—Vocabulario para aprender francés, español y flamenco, 1520, anónimo.
24. Año 1521. Publicóse en 1521: Síguese la comedia llamada Thebayda nuevamente compuesta, dirigida al muy illustre señor Duque de Candia.—Síguese la comedia llamada: Ipólita, nuevamente compuesta en metro. (Portada aparte).—Comedia nuevamente compuesta llamada: Seraphina, en que se introducen nueve personas, las quales en estilo cómico y á vezes en metro, van razonando..., Valencia, ibid., 1524; sin la Hipólita, Sevilla, 1546 (Bibl. Imper. de Viena). La Thebayda y la Serafina parecen más ser de un mismo autor que no la Hipólita, la cual es una pieza dramática en verso, calcada sobre La Celestina, aunque difiere en el personaje principal y en el desenlace. La Serafina es más obscena, pero más ingeniosa que la Hipólita y la Thebayda, de excelente prosa, aunque deslustrada por la afectación y la pedantería de citas clásicas, á imitación de La Celestina. Su argumento son las aventuras amorosas de un hombre disfrazado de mujer. Encierra muchos proverbios é idiotismos familiares; tiene dicción pura, natural gracejo y, sobre todo, observación realista en la pintura de costumbres. Como en La Celestina, hay lenguaje renacentista y culto muy afectado, junto con el popular, entrambos más extremados que en su modelo. No es menos extremada la obscenidad. El autor subióla de punto, creyendo en ello imitar á La Celestina, sin tomar de ella el intento moral, bien patente en el desastrado desenlace de los amantes y de la misma tercerona. Inferior, aunque bastante parecida á la Serafina, es la Comedia llamada Thebayda, de prolija y fastidiosa lectura, en 15 escenas, con largos razonamientos y episodios, mezcla de retórica y de escolástica, y no pocos latinismos y citas mitológicas é históricas á granel. En suma: la Serafina y la Tebaida no desdirían de Proaza, pues tienen los mismos defectos que lo que éste añadió á la primitiva Celestina, no habiendo tenido talento más que para exagerar las faltas que en ella apuntaban y convertir en defectos sus virtudes. Son más útiles al filólogo por la riqueza de refranes y frases castizas populares. Algunas voces y alusiones muestran haberse compuesto en Valencia; pero no había por aquel tiempo autor valenciano que así conociese nuestro romance. Todo lo cual induce á sospechar si sería Proaza su autor, como lo fué de los actos que añadió en sus ediciones de La Celestina.
25. Alonso de Proaza, que escribió una Farsa, que editó La Celestina, añadiéndole nuevos actos, y probablemente hizo la edición de 1514 en Valencia, hombre trabajador, que andaba metido en cien cosas á la vez, no debió ser ajeno á la composición de estas tres comedias valencianas, remedadoras de La Celestina, y más de los defectos, esto es, remedadoras de lo añadido por el mismo Proaza. No carece de misterio el que estas primeras imitaciones de La Celestina, mejor dicho, de lo á La Celestina añadido por Proaza, se hiciesen en Valencia, donde él vivía. Ejemplar de la primera edición sólo se conoce el del Museo Británico; de la segunda los hay en las Bibliotecas Nacionales de Madrid, París y Viena. Reimprimióse la Serafina con la Selvagia en la Colecc. de libros españ. raros y curiosos, t. V, Madrid, 1873, y la Tebaida en la misma, Madrid, 1894.—La Hipólita está en verso y "plagia servilmente la fábula de La Celestina, salvo el personaje principal y el desenlace, que no es trágico, sino festivo y placentero, y, por consiguiente, inmoralísimo; su corta extensión, que no es mayor que la de las farsas de Jaime Huete y Agustín Ortiz, su versificación en coplas de pie quebrado á estilo de Torres Naharro y todas las condiciones externas, en suma, hacen de ella una pieza dramática y de ningún modo novelesca". (M. Pelayo, Oríg. novel., t. III, CLXXVIII). Timoneda (prólogo) dice de la Thebayda que es de "muy apacible estilo cómico, propio para pintar los vicios y las virtudes". No la prohibió la Inquisición, á pesar del parecer contrario de Zurita.
Los mejores escritores valencianos del tiempo de Carlos V escribieron en latín y algunos en catalán; hasta fines del siglo xvi no hubo en Valencia prosistas castellanos que pudiesen escribir estas comedias, propias de quien ha mamado el castellano con la leche. Además, el autor parece andaluz, como dice M. Pelayo. En la Seraphina (pág. 379) se menciona "el lienzo sevillano y el lino de Guadalcanal, que cuesta á moneda de oro la vara"; Galterio, en la Thebayda, dice: "Yo he sido prioste de juego de esgrima, y en San Lucar de Barrameda serví un hostal por el mismo señor de la casa, y en Carmona tuve casa de trato, y en algunas partes, como ya te es notorio, he sido padre" (pág. 64); una de estas partes era Lucena (pág. 48). "Seyendo mancebo y hijo de Ecija, me afrentó la justicia" (pág. 81). "Estábamos en Cabra, en la posada de Pedro Agujetero" (pág. 92). "De treinta años á esta parte no se ha hecho desafío en toda Andalucía donde ella (la espada) no se haya hallado, porque de Córdoba, de Cádiz, de Jerez, de Málaga y de otras muchas y diversas partes, donde suceden desafíos entre los amigos, luego me envían por ella, y con ésta fué con la que mataron al tablajero de San Lucar...". (págs. 132-133). "Estando en el Potro" (de Córdoba) (pág. 176). El vino que beben no es el de Murviedro, tan del gusto de Celestina, y que debía de ser el que más se bebía en Valencia, sino de la vega de Martos, de Luque ó de Lucena (págs. 326-27). Hay otros lugares más sobre Andalucía. Todo lleva á sospechar si el autor fué el sevillano Alonso de Proaza.
26. Año 1521. Juan Ginés de Sepúlveda (1490-1572), cordobés, nacido en Pozoblanco: estudió en Alcalá, y desde 1515, en Bolonia. Trató en Roma con los más eminentes autores; se carteó con Erasmo, el cual, en su Ciceronianus, apenas reconoció otro verdadero imitador de Cicerón que nuestro Ginés de Sepúlveda. Á los veintidós años de estancia en Italia, donde tuvo parte en la corrección del Calendario, volvió á España el 1536, aprovechando la llegada á Roma del Emperador, que le nombró su Cronista. Vivió hasta el 1557, ya en Valladolid, ya en Córdoba, ora en Madrid, ora en Pozoblanco. Disputó en Valladolid con fray Bartolomé de las Casas, contra los dominicos y contra la Universidad de Alcalá, probando ser lícito á los Reyes de España someter á los indios, no como á esclavos, sino como á sujetos civiles de la Monarquía. En 1557 fué á visitar á Carlos V, ya retirado en Yuste, y apartado desde entonces de la Corte, pasó el resto de sus días en Córdoba ó Pozoblanco. Alderete dice que fué prebendado de Córdoba (Antig. de Esp. y África, t. I, c. IV). Gran humanista, henchido de erudición, perito en latín y griego, elocuentísimo como ningún otro español en el estilo ciceroniano y como pocos de los extraños, fué Ginés de Sepúlveda una de las mayores glorias del Renacimiento en nuestra Patria y de los más celebrados por todos los escritores, como puede verse en Nicolás Antonio. Por afición fué peripatético, bebiendo la doctrina en sus mismas fuentes griegas.
27. Obras de Sepúlveda: De Vita et rebus Aegidii Cardenalis Albornotii, Roma, 1521. Dialogus de appetenda gloria, qui dicitur Gonzalus, Roma, 1523. De Fato et libero arbitrio, Roma, 1526. Alexandri Aphrodisiae Commentaria, ibid., 1527. Oratio ad Carolum V ut bellum susciperet in Turcas, Bolonia, 1529. De Ritu nuptiarum et dispensatione, Roma, 1531. Aristotelis Meteororum, Eiusdem de Ortu et Interitu y Parvorum Naturalium y De Mundo, París, 1531 y 1532. Antopologia pro Alberto Pio Comite Carpensi in Erasmum, París, 1532; Roma, 1532; París, 1541; Colonia, 1602. De Honestate rei militaris, qui inscribitur Democrates, Roma, 1535, traducido por Antonio Barba con el título De cómo el estado de la milicia no es ageno de la religión Cristiana, Sevilla, 1541. Dialogus de ratione dicendi testimonium in causis occultorum, Theophylus, París, 1541. De Correctione Anni et Mensium Romanorum, Venecia, 1546; París, 1547. Apologia pro libro de Iustis belli causis, Roma, 1550. Aristotelis Politicorum libri VIII, París; Colonia, 1601. Epistolarum libri VII, Colonia, 1602; en ellas se tratan puntos importantes. Opera cum edita tum inedita, accurante Regia Historiae Academia, Matriti, 1780, 4 vols. Véase M. Pelayo, Heterod., t. II, pág. 86. Cartas publicadas por la Acad. Historia en 1780.
28. Año 1521. Fray Alonso de Castrillo, trinitario, publicó Tratado de República con otras historias y antigüedades, Burgos, 1621; analizado por Ed. de Hinojosa en su discurso de ingreso en la R. Acad. de Cienc. Mor. y Polít., y por J. Costa en su Colectivismo agrario, Madrid, 1898, y hay ejemplar en la Bibl. Nac. Égloga de la fundación de la Orden de la Trinidad (Reg. Colón).—La Hystoria del muy valiente y esforçado cauallero Clamades, Burgos, 1521, 1562; Alcalá, 1603; Lérida.—Fernando de Enzinas, aragonés, nominalista y profesor en París, publicó De Compositione propositionis mentalis, París, 1521. Tractatus Summularum et syllogismorum, ibid., 1526. Oppositiones, ibid., 1527. De verbo mentis et Syncategorematicis, ibid., 1528. Termini perutiles et principia Dialectica, Toledo, 1534.—Fray Bernardino de Laredo († 1545), lego franciscano de Sevilla, publicó Modus faciendi cum ordine medicandi, Sevilla, 1521, 1522, 1527; Madrid, 1527; Sevilla, 1534, 1542; Alcalá, 1627. Metaphora medicinae, en castellano, con 600 autoridades de latín, fechas por un fraile menor de la provincia de los Ángeles, Sevilla, 1522. Subida del Monte Sión, Sevilla, 1535, 1538; Medina, 1542; Sevilla, 1553; Valencia, 1590; Alcalá, 1617. Véase en 1509 la obra con el mismo título atribuída á fray Jerónimo de Alcozer, dominico.—Fray Alonso de Madrid, franciscano, publicó Arte para servir á Dios, Sevilla, 1521; Alcalá, 1525, 1526; Burgos, 1530; Sevilla, 1539; Alcalá, 1555; Zaragoza, 1567; Tarragona, 1591; Lyon, 1593; Madrid, 1603, 1610, 1621, 1785 (Nueva Bibl. Aut. Esp., t. XVI). Espejo de ilustres personas, Burgos, 1524; Alcalá, 1525; Sevilla, 1539. Arte para servir á Dios... Con el espejo de illustres personas y una Epístola de San Bernardo de la perfección de la vida espiritual, Salamanca, 1545; Madrid, 1598. Siete Meditaciones de la Semana Santa, París, 1587.—Historia de la bendita Magdalena, Toledo, 1521; Medina, 1534.—Jacobo Martino, médico judío, publicó Paraphrasis Averrois de Partibus et Generatione Animalium, del hebreo, Roma, 1521. Paraphrasis Averrois super libros Platonis de Republica, ibid., 1539. In Organum Aristotelis, Venecia. In Posteriora Aristotelis, ibid., 1562. Interpretatio Averrois ad Introductionem Porphyrii, ibid., 1552.—Enrique de Olloa publicó Memorial de la vida en coplas, Alcalá, 1521.—Alonso de Salazar publicó Crónica de Lepolemo, llamado el Cavallero de la Cruz, Valencia, 1521; ibid., 1525; Sevilla, 1534; Toledo, 1543; Valladolid, 1545; Sevilla, 1548; Toledo, 1562, 1563. Libro segundo, Toledo, 1563.—Historia de la reina Sevilla, Toledo, 1521; Sevilla, 1532; Burgos, 1551.—Miguel de Ulzurrun, pamplonés, publicó De Damno infecto, Burgos, 1521. De Regimine Mundi, 1525.—Diego Velázquez, castellano, poeta laureado, publicó la Vida de San Orencio, en coplas de arte mayor, Zaragoza, 1521; ibid., 1529.
29. Año 1522. El magnífico Caballero Álvar Gómez de Ciudad Real (1488-1538), natural de Guadalajara, señor de los pueblos de Pioz, Atanzón, etc., en el partido de Madrid; teólogo y poeta castellano, y no segundo á ninguno en el metro latino; erasmista decidido; sirvió al emperador Carlos V como soldado y como letrado en su Casa en España y Flandes; escribió muchas obras latinas y algunas castellanas; Nebrija le llamó "Virgilio cristiano".
Obras: Thalichristia, poema latino en 25 cantos de versos heroicos, Alcalá, 1522, 1525. Musa Paulina, en elegíacos, paráfrasis de las cartas á San Pablo, ibid., 1529. Proverbia Salomonis, en hexámetros y pentámetros, ibid., 1536; Basilea, 1538. Septem elegiae in septem Poenitentiae Psalmos, Toledo, 1538, con prólogo de Alejo Banegas. De Militia Principis Burgundi, quam Velleris Aurei vocant: ad Carolum Caesarem, eiusdem Militiae Principem, libri quinque. Ad Magnum item Philippum, iuventutis Principem, in eiusdem Velleris locos obscuriores Alexii Banegas brevis Enucleatio, Toledo, 1540 (de la Caballería y orden del Tusón). Teológica descripción de los Misterios Sagrados en doce cantos, glosa y prólogo de A. Vanegas, con coplas de arte mayor, Toledo, 1541. La Translación de los Triunfos del Petrarcha, en verso (en las ediciones de Montemayor, Madrid, 1595, 1602 y 1622). De la Concepción de Ntra. Sra. De las Tres Marías. Satyras morales contra los siete Vicios, en el Tesoro de Sacra Poesía, de Juan Esteban de Villalobos, Madrid, 1587, 1604. De profligatione bestiarum, en prosa latina, confundiendo los dogmas de los heresiarcas.
30. Año 1522. En 1522 llegó Juan Sebastián del Cano, con su nave Victoria á Sanlúcar, habiendo salido con Magallanes en 1519 de aquel puerto y rodeado el mundo por vez primera (Ladislao de Velasco y Fernández Cuesta, Biografía de J. S. del Cano, Bilbao, 1860).—El doctor Diego Castillo de Villasante, natural de Molina, publicó Tratado de cuentas, Burgos, 1522; Salamanca, 1542, 1551, 1555. De Duello, con el Remedio de desafíos, anónimo, Turín, 1525. Las leyes de Toro glosadas, Burgos, 1527; Medina, 1553. Reprobación de los juegos, Valladolid, 1528; Sevilla, 1557. Á nombre de su hijo el bachiller Juan Arias del Castillo, salió su obra Doctrinal de confesores en casos de restitución, Alcalá, 1552.—Comedia llamada Clariana, por "un vecino de Toledo", Valencia, 1522. Los traductores de Ticknor, que la mencionan, nada dicen acerca de su paradero ni dan más noticias de ella sino que está escrita en prosa, mezclada de versos. Juan Pastor, natural de la villa de Morata, declara al fin de su Farsa ó Tragedia de la castidad de Lucrecia, haber compuesto otras dos, llamadas Grimaltina y Clariana, pero no sabemos si esta misma Clariana. La de 1522, por el título, parece ser la más antigua imitación dramática de La Celestina, aunque ya tomaron algo de ella Juan del Enzina, por ejemplo, en Plácida y Vitoriano, y no menos Gil Vicente y Torres Naharro en la Himenea.—Hernán Cortés (1485-1547), el famoso conquistador de Méjico, escribió en cartas al Emperador la relación de sus descubrimientos y hazañas con naturalidad y brío. Imprimiéronse: de la primera, no se sabe; la segunda, en Sevilla, 1522; Zaragoza, 1523; la tercera, en Sevilla, 1523; la cuarta, en Toledo, 1525; Valencia, 1526 (Gallardo). Véase Cartas y relaciones, ed. P. de Gayangos, París, 1866. Tuvo en su casa, en Madrid, la primera Academia literaria, á la que concurrían insignes varones españoles y extranjeros. Después de la Academia literaria que juntó en su casa Hernán Cortés, la primera que se conoce en Madrid es la Academia Imitatoria, hacia 1586, que no llegó á cumplir un año, presidida por un caballero joven, rico y poeta, y á la que asistieron Lupercio Argensola y Cervantes, que la cita en sus novelas. En 1602 publicó Lope su Arte nuevo de hacer comedias, dirigido á la Academia de Madrid. En 1612 se abrió la Academia Selvaje, por estar en casa de su presidente, don Francisco de Silva, á la que perteneció Lope y los mejores ingenios. Lope cita posteriormente otra Academia Madridense, presidida por un gran señor, á la que concurrían Lope, Mendoza, Barrionuevo, Luis Vélez, Elisio, Bosque y otros (Filom., ep. 9). Siguióse la protegida por don Félix Arias Girón, en la que fué laureado Espinel (Lope, Laurel, dedic.). Otra de Madrid, de 1623 á 1626, en la que Pantaleón de Ribera dió su segundo Vejamen. Después la de 1649, en que dió Cáncer el suyo. Bernal Díaz: "Era latino y oy dezir que era bachiller en Leyes, y quando hablaua con letrados y hombres latinos respondía alo que dezian en latín. Era algo poeta, hazia coplas en metros y en prosa". Sobre sus Relaciones, véase Barcia, Historiadores primitivos de las Indias Occidentales, Madrid, 1749.—Juan de Robles publicó Vida y excelencias de Santa Ana, Salamanca, 1522; Sevilla, 1604. Diálogos entre dos sacerdotes en razón del uso de la barba, ibid., 1642.—Juan de Vedoya publicó Comedia llamada Flerida, en coplas, Sevilla, 1522 (Reg. Colón).