Siendo de seis yambos ó doce sílabas, perdida la cantidad, pronuncióse como un sáfico esdrújulo, y así formó estrofas sáficas, usándose en la liturgia y fuera de ella, como en la destrucción de Aquileya, atribuida á San Paulino:
"Ad flendos tuos, Aquileia, cineres
Non mihi ullae sufficiunt lacrymae,
Desunt sermones, dolor sensum abstulit
Cordis amari".
Como todo ritmo yámbico, fué muy aceptado por los franceses, en cuya lengua cuadra al justo por tener agudas las voces; mientras que al castellano, que las tiene graves, conviene el ritmo trocaico. Así el canto sobre la muerte de Carlomagno (Du Méril). Y en la canción de Modena (929), de 36 trímetros asonantados (e-a), que ya citamos:
"O tu qui servas armis ista mOENIA
Non eam cepit fraudulenta GrAECIA...".
Tenemos así la forma llana del endecasílabo, sacada del sáfico, y la esdrújula del trímetro yámbico, éste ya en el mismo latín con asonantes, como en los antiguos versos franceses. Muchos sostienen que el endecasílabo italiano les llegó de Provenza y que á Provenza les llegó de la Francia del Norte. De todos modos á España vino de fuera y siempre fué propio de la poesía erudita. Oigamos ahora á M. Pelayo (Antol. lír. cast., t. XIII, pág. 183): "En los orígenes de las lenguas romances aparecen tres versos análogos, cuyas particularidades conviene deslindar. Y son por este orden:
"a) El decasílabo épico francés.
"b) El endecasílabo lírico provenzal.
"c) El endecasílabo italiano.
"Conservamos al verso épico el nombre que los franceses le dan, según su sistema de no contar la última sílaba átona, pues aunque este verso tenga generalmente once sílabas, según el cómputo español ó italiano, puede en algunos casos llegar hasta doce, por virtud de su estructura interna. En efecto, todo decasílabo consta de dos miembros desiguales é independientes, separados por una pausa: puede ser átona la última sílaba del primer miembro, ó la del segundo, ó ambas á la vez. En este metro están compuestas las mejores y más antiguas gestas francesas, entre ellas la Chanson de Rollans. De los poemas conocidos hoy, unos 47, la mitad, próximamente, según el cálculo de León Gautier, pertenecen al tipo decasílabo, que fué sustituído luego, sin ventaja alguna de la epopeya, por el pesado y monótono alejandrino. El verso épico tiene dos tipos, que Rajna ha distinguido con los nombres de decasílabo a minori y decasílabo a maiori. Estos dos tipos jamás se mezclan ni se presentan juntos en una misma composición. El decasílabo a minori, que es con gran exceso el que más abunda, consta de dos miembros: el primero de cuatro, el segundo de seis sílabas, ó, hablando con más propiedad, el primero tiene por sílaba tónica la cuarta; el segundo, la sexta. Así en la Chanson de Rollans:
"Rollans s'en turnet, | le camp vait recercer
Desoz un pin | e foluf e ramer...".